domingo, 29 de noviembre de 2015

Guerra química

Hola
En clase estuvimos hablando de la guerra química o de los gases tóxicos .

Las armas químicas son aquellas que se basan en las propiedades tóxicas de determinadas sustancias químicas capaces de alterar la fisiología de los seres vivos, causando graves daños o incluso la muerte. Dichas “sustancias químicas” reciben la denominación técnica de ‹‹agentes químicos››.
Este tipo de armas ya eran utilizadas desde la Antigüedad. Aunque ya se pensó en su utilización en guerras modernas, como la Guerra Civil  Norteamericana, será en la 1ª Gran Guerra cuando la guerra química comenzó a gran escala.

Las armas químicas en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se utilizaron principalmente para desmoralizar al enemigo y desalojarlo de sus posiciones.El ejército francés fue el primero en emplear gas, utilizando granadas con gases lacrimógenos en agosto de 1914, pero las concentraciones de gas eran tan pequeñas que ni siquiera fueron detectados por los alemanes. Alemania también usó gas lacrimógeno, pero ante su poca efectividad, se lanzó a desarrollar otro tipo de gases mucho más letales. El químico alemán Fritz Haber fue uno de los grandes innovadores de este tipo de armas. Alemania apostó en principio, por el uso de cloro que afectaba a los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones.

(nube tóxicas en el frente de batalla)

La primera vez que se utilizaron los agentes químicos a gran escala fue en el frente ruso, el 31 de enero de 1915, durante la Batalla de Bolimov, aunque el gas se congeló y no tuvo efecto alguno. También se utilizó a gran escala durante la Segunda Batalla de Ypres, el 22 de abril de 1915, cuando los alemanes atacaron a las tropas francesas, canadienses y argelinas con cloro.

(imagen de la segunda batalla de Ypres)

En el transcurso de esta batalla los alemanes utilizaron los gases en otras tres ocasiones más. La historia oficial británica describió los efectos producidos en el ataque a la colina 60: “90 hombres murieron a causa de intoxicación por gas en las trincheras o antes de poder llegar a un puesto de socorro, de los 207 llevados a las hospitales más cercanos, 46 murieron casi de inmediato y 12 después de una larga agonía"

(lanzamiento de gases mediante cilindros)

Pero el gas más conocido y efectivo de la Primera Guerra Mundial fue el gas mostaza, “iperita” o sulfuro bis (2-cloroetil). Este gas también fue desarrollado por el químico alemán Fritz Haber, e introducido en julio de 1917, poco antes de la Tercera Batalla de Ypres.

(Victima de ataques con gas) 


(mascara francesa)

Samira Tagle Ladines
1ºA

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